Mi primera media

La mitad mola más…

Realmente, creo que esta distancia me gusta, me encanta…

La Coruña 21 ha sido la carrera elegida para mi debut en media maratón, y no me podía haber ido mejor…

Tras acumular una serie de entrenos frustrados debido a una rotura de fibras en uno de los gemelos, me presentaba en el obelisco de A Coruña (lugar de salida) con muchas dudas sobre mí mismo y sobre mi propia capacidad de cara a terminar y culminar este reto.

De forma puntual se da la salida, en mente tengo el hacer sobre 2 horas, haciendo mis cálculos pienso que si voy a 5:30 lo cumplo sin problemas. Enfilamos la salida hacia la zona portuaria de Oza a ritmo alto, como siempre pasa en las salidas de las carreras, pero pronto me doy cuenta de que estoy fuera de mi ritmo y decido bajar el pistón. Saludo a mi mujer y a mi suegro que han bajado a sacarme unas fotos y animarme y continúo mi camino. Damos toda la vuelta y culmino mi primer 5k en buenas condiciones. Seguimos hacia el Obelisco y lo pasamos hasta llegar a La Solana, dando la vuelta y pasando por el arco de meta, cerrando la primera de las dos vueltas que hemos de realizar. La primera vuelta es más corta, tengo eso en mente, ya que en la segunda vuelta hay que pasar La Solana y es todo subida, debo reservar algo para el final…

Paso por el arco de meta y la gente no hace más que gritar y animar, pelos de punta… y seguimos para bingo. Justo antes de pasar por el arco me cruzo con el 1º y el 2º, vaya ritmo llevan, qué animales… Y yo continúo con mucho ánimo y sonriendo. Llevo casi la mitad y empiezo a pensar en comer algo, así que me dirijo a uno de los avituallamientos dispuesto a coger un trozo de fruta y agua. El agua la cojo bien y la fruta se me esmaga en la mano y se me cae la mitad al suelo… falta de práctica… Lo importante es que tras 15 minutos todo sigue en su sitio, y cuando me quiero dar cuenta ya estoy enfilando la subida antes del giro final. Empiezo aguantando el ritmo, pero se me hace difícil, paso a unas chicas del club y a algún corredor más que se va quedando rezagado, pero miro al reloj y ya estoy corriendo a 6:10. Mi ritmo ha bajado mucho y no me veo capaz de remontar, así que intento por lo menos aguantar y una vez termine la subida volver a apretar un poco, pero las fuerzas no acompañan y me pongo a 6:00.

En un abrir y cerrar de ojos estoy en la recta final, y me entran ganas de llorar… Hay mucha gente gritando y aplaudiendo, el speaker comentando las llegadas y varios compañeros del club esperando en meta para dar la enhorabuena. No me lo puedo creer, estoy terminando una media maratón, y hace unos meses correr un 10k era un objetivo realmente difícil. Me sube el orgullo y el ánimo a tope, no estoy reventando, sí cansado, y tengo hambre. En el avituallamiento me tomo una fruta y un bollito de chocolate, y me sientan fatal al estómago… qué le vamos a hacer… uno que es sensible… Busco a mi padre y me entero que ha hecho 1 hora 37 minutos, vaya animal… Decidimos ir toda la familia a tomar algo y festejar lo conseguido. La  cabeza no para y ya barrena sobre nuevos objetivos, esto solo acaba de empezar.

Written by joser